Hideo Kojima lleva décadas siendo una figura incómoda para las etiquetas tradicionales del videojuego. Ahora, lejos de conformarse con el éxito de sus sagas o proyectos recientes, el creador japonés vuelve a mirar hacia adelante con una ambición clara: crear un nuevo género desde cero.
En una entrevista con Wired, el fundador de Kojima Productions ha explicado que su proceso creativo actual parte de una idea muy concreta: no pensar en géneros existentes, sino en experiencias que aún no tienen nombre.
Kojima no quiere seguir géneros, quiere inventarlos
“Quiero crear un nuevo género”, afirmó Hideo Kojima sin rodeos. Según explicó, esa obsesión es la que le impide centrarse en moldes conocidos. En lugar de eso, prefiere explorar terrenos poco transitados dentro del medio, tanto a nivel mecánico como narrativo.
Entre las ambientaciones que más le atraen mencionó el hard sci-fi, con escenarios espaciales, y el wéstern. Dos contextos muy distintos, pero con algo en común: ofrecen margen para experimentar con el ritmo, la soledad, la exploración y la forma en que el jugador se relaciona con el mundo.
Eso sí, Kojima reconoce que todavía no tiene una respuesta clara sobre cómo materializar esas ideas. Está, literalmente, pensando qué hacer con ellas.
Esta forma de entender el diseño no es nueva en su carrera. Antes del lanzamiento del primer Death Stranding, Kojima acuñó el término “strand game” para definir una experiencia que no encajaba del todo en los géneros clásicos. No era solo marketing: reflejaba su intención de describir algo diferente, centrado en la conexión entre jugadores y mundos.
Esa misma lógica parece trasladarse ahora a sus próximos proyectos, OD y Physint, ambos todavía envueltos en un notable hermetismo.
OD y Physint: experimentar sin garantías
Sobre OD, Kojima adelantó que el proyecto implica cambiar el modelo de servicio “desde la base”, aunque admitió que aún no sabe si la idea funcionará. La incertidumbre forma parte del proceso: experimentar también implica asumir riesgos.
En el caso de Physint, el planteamiento es todavía más ambicioso. Kojima lo define como una experiencia híbrida, a medio camino entre videojuego y película, donde narrativa, actuación, sonido, moda y temática tendrán el mismo peso. No se trata solo de jugar, sino de vivir una obra interactiva desde múltiples disciplinas creativas.
Por ahora, el proyecto sigue en fase conceptual, aunque ya se han confirmado intérpretes como Charlee Fraser, Ma Dong-Seok y Minami Hamabe.
Super Mario, el origen de todo
Durante la entrevista, Kojima también miró al pasado. Volvió a señalar a Super Mario Bros. como el juego que más tiempo jugó en su vida y como el verdadero detonante de su vocación. Contó que pasó un año entero jugándolo durante su etapa universitaria y que, sin él, probablemente no estaría hoy en la industria.
A pesar de su simplicidad y de tener “casi nada de historia”, Mario le transmitió una sensación de aventura tan poderosa que lo convenció de que los videojuegos podían superar al cine como medio expresivo. Esa idea, explicó, fue la que lo empujó definitivamente a dedicarse a crear juegos.
Mirar al futuro sin repetir fórmulas
Por ahora, OD y Physint no tienen fecha de lanzamiento, y tampoco hay novedades sobre una posible versión para PC de Death Stranding 2: On the Beach. Pero si algo ha quedado claro en las palabras de Kojima es que su próximo gran movimiento no pasa por hacer “más de lo mismo”.
Su objetivo sigue siendo el mismo que hace años: crear algo que no se parezca a nada conocido. Aunque eso implique equivocarse por el camino.