Me gusta muchísimo Star Wars: Zero Company. EA no nos envió un código hasta el día anterior al lanzamiento, así que lo estoy jugando ahora y pronto publicaré un análisis. Pero, hasta el momento, mientras me acerco al final, estoy disfrutando mucho de su acción táctica al estilo XCOM y de su sistema de gestión de relaciones. Sin embargo, hay algo que necesito abordar: no soporto a los ovissianos y sus enormes cabezas con aspecto de Muppet. Y, para mi desgracia, estos tontos están por todas partes en Zero Company.
Los ovissianos aparecieron por primera vez en Star Wars: El ascenso de Skywalker, de 2019. Técnicamente, habían aparecido antes en un libro, pero su debut en pantalla se produjo en el Episodio IX. El primer ovissiano que conocemos es Boolio, un informante de la Resistencia que posteriormente termina con su enorme cabeza cortada por haber traicionado a la Primera Orden. Recuerdo haber visto a Boolio, con la voz de Mark Hamill, en El ascenso de Skywalker y pensar: “Oh… no”.
Hay algo en Boolio y en los demás ovissianos que simplemente parece fuera de lugar. Creo que es la combinación de sus enormes bocas y los múltiples cuernos que tienen en el rostro. Esa boca gigantesca hace que, cada vez que hablan, parezca que están siendo manipulados por la mano de un titiritero. Y los cuernos parecen demasiado grandes para sus caras. Tampoco estoy seguro de que realmente necesitaran tener cuernos tanto cerca de las orejas como en la barbilla. Simplemente no puedo mirar a estos payasos y tomármelos en serio como parte de este universo.
Nunca me gustan los ovissianos cuando aparecen en Star Wars. Por suerte, tampoco tienen demasiado protagonismo en la mayoría de las producciones de la saga posteriores a El ascenso de Skywalker. Pero, lamentablemente, Star Wars: Zero Company es la excepción.
Los ovissianos son una de las especies alienígenas con mayor presencia en el juego. Incluso puedes convertir a tu personaje principal en uno de ellos si quieres pasar las misiones y escenas cinematográficas viendo a una especie de extraño Muppet dando vueltas por todas partes.

Tengo a varios de estos idiotas en mi compañía y, cada vez que camino por la base, no puedo evitar poner los ojos en blanco y negar con la cabeza cuando paso junto a ellos. En cierto momento llegué a tener tres en una misma habitación y sentí como si estuviera dentro de una producción de Star Wars dirigida por Jim Henson.
No soporto a estos alienígenas. Preferiría tener a varios gungan caminando por mi base. Es difícil disfrutar de mi juego táctico de Star Wars sobre un grupo improvisado de criminales y mercenarios que intenta reunir recursos limitados para enfrentarse a una enorme amenaza maligna cuando, cada pocos minutos, aparece una de estas criaturas en mi pantalla.
Y antes de que alguien sugiera que simplemente soy uno de esos viejos fanáticos malhumorados que únicamente aceptan a los alienígenas de la trilogía original, permítanme detenerlos ahí. Me gustan muchos de los nuevos diseños de especies introducidos durante la era de Disney en Star Wars, incluidos los extravagantes y extraños tognath y los anfibios abednedo.
Un dato curioso: muchos integrantes de la especie abednedo reciben nombres inspirados en canciones de Beastie Boys. Star Wars es absurdo, ¡y precisamente por eso me encanta!
En cualquier caso, me alegra haber podido finalmente sacarme esto de encima. Hasta ahora no había tenido demasiadas oportunidades en Kotaku para burlarme de estos idiotas y de sus cabezas de Kermit mutante antes de Zero Company, y dudo que vuelva a tener otra oportunidad en el futuro.
Así que quiero que quede registrado oficialmente: los ovissianos son ridículos.
Gracias.
Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Agustín Azcarate. Aquí podrás encontrar la versión original.