La fantasía oscura vuelve a reclamar su espacio en los RPG de acción. Wolcen 2 retoma las bases de la primera entrega, pero introduce cambios importantes en la forma de crear personajes, afrontar la campaña y jugar con amigos. Esta vez, el estudio también quiere evitar que la experiencia quede condicionada por una infraestructura multijugador tradicional.
Una amenaza demoníaca vuelve a cambiarlo todo
La nueva aventura se sitúa varios años después de los acontecimientos de Wolcen: Lords of Mayhem. El mundo ha disfrutado de un periodo relativamente tranquilo, pero esa estabilidad comienza a desaparecer cuando Anathea, la deidad responsable de mantener sellada la conexión entre la realidad y el Vacío demoníaco, queda gravemente herida.
Su caída pone en peligro un equilibrio que parecía asegurado y abre la puerta a una nueva etapa marcada por el caos. La historia llevará a los jugadores a enfrentarse a las consecuencias de esta ruptura mientras recorren un universo de fantasía oscura que conserva la esencia visual y jugable de la saga.
El combate seguirá apostando por la acción isométrica y el ritmo rápido, aunque la construcción del personaje volverá a ser uno de los grandes pilares. No habrá clases cerradas que determinen desde el principio cómo debe desarrollarse cada héroe. En su lugar, las armas, los talentos pasivos y el equipamiento permitirán definir progresivamente cada estilo de juego.
Esta libertad también afectará a la manera de afrontar los enfrentamientos. Un jugador podrá especializarse en determinadas armas y habilidades, mientras otro construirá un personaje completamente diferente sin tener que seguir una clase predeterminada.
La Forma de Sombra tendrá además un papel especial. Esta transformación permitirá liberar temporalmente un poder mucho mayor y convertirse en una amenaza especialmente peligrosa para los enemigos. Será una herramienta importante para cambiar el rumbo de determinados combates y añadir variedad al sistema de acción.
La campaña podrá completarse en solitario o junto a otros jugadores. El modo cooperativo admitirá grupos de hasta cuatro personas, aunque la experiencia no terminará necesariamente cuando aparezcan los créditos.
Más libertad para crear personajes y un endgame que quiere durar
La ausencia de clases tradicionales será especialmente relevante a medida que avance la partida. La combinación de armas, talentos y piezas de equipo permitirá modificar las configuraciones y probar diferentes posibilidades sin tener que empezar de cero con otro personaje.
Este enfoque está pensado para que la experimentación forme parte de la progresión. Encontrar una combinación de habilidades que funcione especialmente bien puede convertirse en uno de los objetivos principales, sobre todo cuando el jugador llegue a los contenidos más exigentes.
Ahí entrarán en juego las actividades diseñadas para el endgame. Wolcen Studio prepara modos como Conquista y la Torre de las Maravillas, destinados a ofrecer desafíos adicionales después de completar la campaña principal.
La idea es que terminar la historia no marque el final de la experiencia. Estos contenidos permitirán seguir mejorando al personaje, probar nuevas configuraciones y enfrentarse a situaciones diferentes sin abandonar el universo de la aventura.
El cooperativo también presenta una particularidad importante. En lugar de depender por completo de servidores centrales, el estudio ha decidido utilizar conexiones peer-to-peer. De esta forma, los jugadores podrán alojar directamente sus propias partidas.
La decisión supone un cambio relevante respecto a los modelos habituales de muchos juegos online. Las sesiones cooperativas no dependerán exclusivamente de una infraestructura mantenida por el estudio, algo que puede facilitar el acceso a las partidas incluso cuando pase el tiempo.
También parece una respuesta a las dificultades que acompañaron a la primera entrega. En esta ocasión, Wolcen Studio busca construir una estructura más independiente y reducir la dependencia de sus propios servidores para mantener disponible el cooperativo.
El resultado será una experiencia que combina campaña individual, juego para grupos de hasta cuatro personas y diferentes actividades posteriores. Todo ello se apoya en un sistema de progresión diseñado para que cada jugador pueda encontrar su propia manera de combatir.
El desarrollo contará con los jugadores desde el principio
El estudio no quiere esperar hasta las últimas etapas del desarrollo para conocer la opinión de la comunidad. Wolcen Studio ya ha puesto en marcha un programa de pruebas cerradas con el objetivo de recibir comentarios mientras la secuela todavía se encuentra en una fase temprana.
Los jugadores interesados pueden solicitar acceso al primer playtest mediante el programa de contribuidores de la compañía. Estas pruebas servirán para comprobar sistemas, recoger impresiones y detectar aspectos que puedan necesitar ajustes antes de las siguientes fases de desarrollo.
También se encuentra abierta la página del proyecto en Steam, donde los usuarios pueden añadirlo a su lista de deseados y seguir las novedades relacionadas con el lanzamiento.
La hoja de ruta actual sitúa el comienzo del Early Access en Steam para PC durante 2027. El lanzamiento completo llegará posteriormente a Windows PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S, aunque todavía no existe una fecha concreta para ninguna de estas versiones.
Tampoco se ha anunciado el precio del juego ni se ha definido cuándo comenzarán las versiones de consola. Por ahora, el estudio parece concentrado en construir los sistemas principales y comprobar cómo responden los jugadores durante las primeras pruebas.
La secuela parte así de una idea sencilla: mantener la acción y la libertad de construcción que caracterizaron a la saga, pero acompañarlas con un cooperativo menos dependiente de servidores y un endgame preparado para prolongar la experiencia.
Todavía queda bastante desarrollo por delante, pero el proyecto ya deja clara su intención. Esta vez, la evolución de la fórmula no estará únicamente en añadir más contenido, sino en cambiar algunas de las bases sobre las que se construye la aventura.