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Ubisoft se recorta a sí misma. Del “despido voluntario” a los recortes forzados en sus estudios clave

Tras pedir a sus empleados que se autoexcluyeran, la editora francesa avanza ahora con despidos directos en Massive y Ubisoft Stockholm como parte de su plan de ajuste.

Ubisoft continúa su transformación interna con un nuevo capítulo difícil de ignorar. La compañía confirmó que habrá 55 despidos entre Ubisoft Stockholm y Massive Entertainment, el estudio detrás de The Division 2, Avatar: Frontiers of Pandora y Star Wars Outlaws. La decisión llega meses después de que la editora francesa implementara un polémico programa de “salida voluntaria” y en medio de un proceso de reestructuración más amplio destinado a reducir costos y redefinir prioridades.

Según un comunicado enviado a IGN, los recortes se enmarcan dentro de una reorganización posterior a la finalización del Voluntary Leave Program lanzado en el otoño de 2025. En otras palabras: primero se pidió a los empleados que se fueran por su cuenta. Ahora, Ubisoft hace el recorte por ellos.

De la salida “voluntaria” al ajuste real

En octubre de 2025, Ubisoft solicitó a los desarrolladores de Massive que consideraran abandonar la compañía de forma voluntaria como parte de un plan de reducción de gastos. La medida generó críticas internas y externas por lo que muchos interpretaron como una forma elegante de trasladar la responsabilidad del ajuste a los propios empleados. Ese proceso ya se dio por cerrado.

La empresa explica ahora que, con el programa terminado, un nuevo roadmap definido y los procesos de asignación de personal completados, tiene “mayor visibilidad” sobre la estructura y capacidad necesarias para sostener el trabajo de ambos estudios a largo plazo. En la práctica, eso se traduce en despidos.

Ubisoft asegura que las personas afectadas están siendo informadas de manera directa y que el proceso se está llevando adelante “con cuidado y respeto” de acuerdo con las regulaciones locales. El lenguaje es el habitual en estos casos. El impacto, no.

Massive y Stockholm, en el centro del recorte

El foco del ajuste está puesto en Massive Entertainment, uno de los estudios más importantes de Ubisoft en Europa, adquirido en 2008 y responsable de algunas de las apuestas más ambiciosas de la compañía en los últimos años. The Division, Avatar y Star Wars no son proyectos menores. Son, de hecho, parte del núcleo estratégico de Ubisoft.

Que incluso un estudio de ese perfil esté siendo recortado deja en claro que el ajuste no es cosmético. Es estructural.

Ubisoft Stockholm, por su parte, también se ve afectado por la reestructuración, aunque la compañía no detalló públicamente cómo se distribuirán exactamente los 55 despidos entre ambos equipos.

El acuerdo con Tencent y el nuevo mapa de prioridades

Este movimiento no puede leerse aislado. Llega después del acuerdo con Tencent, que invirtió más de 1.000 millones de dólares en una nueva filial más pequeña, Vantage Studios, enfocada en las franquicias más rentables de la compañía: Assassin’s Creed, Far Cry y Rainbow Six Siege.

La señal es clara: Ubisoft está concentrando recursos en sus marcas más fuertes y ajustando todo lo que no encaje de forma directa en ese eje. El recorte en Massive, paradójicamente, convive con la promesa de que The Division 2 seguirá recibiendo actualizaciones, que The Division 3 continúa en desarrollo y que el modo de extracción The Division 2: Survivors sigue en camino.

Es decir: los proyectos siguen, pero con menos gente.

Una reestructuración lenta, dolorosa y constante

La compañía define este proceso como una “transformación”. Desde fuera, se percibe como una reorganización prolongada y fragmentada, con recortes escalonados, cierres de oficinas y movimientos internos que no terminan de estabilizarse. La sensación de transición permanente empieza a pesar.

La semana pasada, Ubisoft cerró su oficina de Halifax tras la sindicalización del estudio móvil que operaba allí. El cierre dejó 71 personas sin trabajo. La empresa negó que la decisión estuviera relacionada con el sindicato, pero el timing volvió a generar ruido.

Sumados a los recortes en Massive y Stockholm, los movimientos empiezan a dibujar un patrón: Ubisoft está achicando, concentrando y simplificando su estructura, incluso a costa de estudios históricos o equipos consolidados.

El mensaje hacia dentro y hacia fuera

Para los empleados, el mensaje es directo: ni la experiencia, ni el historial, ni el peso de un estudio garantizan estabilidad. Para la industria, es otro recordatorio de que incluso los grandes editores europeos están en modo ajuste, intentando adaptarse a un mercado más caro, más incierto y con menos margen para proyectos intermedios.

Ubisoft no está sola en este proceso. Pero sí es una de las que más visiblemente lo está atravesando.

Cuando el ajuste deja de ser una fase y se vuelve identidad

Hace años que Ubisoft habla de “transformación”. El problema es que la transformación empieza a sentirse como estado permanente. Cada nuevo anuncio de recorte, cada estudio afectado, cada reestructuración, refuerza la idea de una empresa que todavía no encuentra su forma final.

Primero se pidió a los empleados que se fueran solos Ahora, se los está yendo.

No es un giro inesperado. Pero sí es otro síntoma de una industria que sigue achicándose… incluso cuando los juegos no dejan de salir.

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